Archivo de la categoría: Contenido

Artículos especialmente dedicados al marketing de contenidos en general, o a técnicas y piezas de contenido, en particular.

Contenido para que el cliente se enamore de los productos de tu tienda online

Hay quien asegura que montar una tienda online en 5 minutos, y a un coste mínimo es posible, pero eso no es cierto. Para conseguir que nuestro producto sea el elegido por el cliente tenemos que enamorarle. Presentar los productos de la forma más atractiva e irresistible es una de las claves.

contenido-ecommerce

Para empezar a presentar los productos hace falta un buen contenedor, la web. Y el trabajo comienza en su propio diseño. Éste debe ser claro y usable. Los expertos en usabilidad Jakob Nielsen y Hoa Loranger, la definen como “la facilidad de uso, la rapidez con la que se puede aprender a utilizar algo, la eficiencia al utilizarlo, su grado de propensión al error y cuánto gusta a los usuarios”.

Una web clara y usable, y con navegación sencilla facilitará que el cliente encuentre rápidamente los productos

Cualquier web debe ser usable, pero en el caso de una tienda online, donde podemos llegar a tener cientos, incluso miles de productos a la venta, es especialmente crítico. Ello implica introducir una clasificación y categorización que los potenciales clientes deben entender del primer vistazo. Algo que también será fundamental es la incorporación de un buen buscador al que el cliente pueda recurrir si necesita encontrar un producto directamente sin entretenerse a navegar por la web. Además, nos permitirá conocer lo que le interesa.

No debemos olvidar que la clasificación que realicemos, el menú, debe ser comprensible para los clientes y tenemos que tratar, por todos los medios, de utilizar las palabras que acostumbra a emplear para nombrar los productos.

Si en Sevilla a las zapatillas de correr les llaman botines, ayudemos a nuestro cliente sevillano a encontrar las que necesita

Pasando a cada producto, lo primero es mostrar su mejor imagen. Al igual que en nuestros perfiles de redes sociales ponemos la foto donde nos vemos más agraciados, con los productos sucede lo mismo. Deben verse lo más atractivos posible para que enamoren a los clientes, a pesar de que no puedan tocarlos. Es por ello que, dependiendo del tipo de producto que vendamos, tendremos que mostrar unos u otros detalles. Ejemplos perfectos de buenas prácticas son los de las tiendas de moda y complementos, que nos llegan a mostrar detalles del tejido, o vistas diferentes. Por tanto, nos conviene contar con un buen fotógrafo, o alguna empresa de tratamiento fotográfico. Las fotos de móvil debemos dejarlas para uso personal, no comercial.

Ni qué decir tiene, que las imágenes deben estar optimizadas para web y tratar de que pesen lo menos posible (esto quiere decir que cada pixel que ocupa la imagen contenga solo la información necesaria), porque así mejoraremos la velocidad de carga. Aunque hoy día ya estamos acostumbrados a manejarnos con conexiones muy rápidas, los clientes lo agradecerán. Y nosotros también porque tendremos más probabilidades de que vean más productos y más opciones.

Sigue vigente la idea de que una imagen vale más que mil palabras

Además de la imagen, la información escrita que acompaña a los productos, debe ser lo más descriptiva posible, evitando coletillas como “Magnífica…, bonito…” o similares en los textos. No aportan ninguna información y aburren a los visitantes, que no consiguen saber realmente cuáles son las diferencias entre unos productos y otros.

Por último, y muy importante, es completar nuestra tienda con contenido que complemente el catálogo de productos. Para ello, definir una buena estrategia de Contenidos y Social Media es fundamental.

Planificar una estrategia de Contenidos y Social Media es una buena inversión para una tienda online

Podemos y debemos aprovechar contenidos en todos los formatos a nuestro alcance para aportar información adicional sobre nuestros productos, su fabricación u origen, su uso, o ideas, por ejemplo. Los videos serán un complemento casi imprescindible para estos fines. Un blog también será un buen apoyo para un e-commerce, igual que para cualquier otra web. Y, naturalmente, todo lo difundiremos  mediante las Redes Sociales.

Y no debemos detenernos ahí, sino probar todo lo que se nos ocurra y detectemos que ayude a nuestros clientes a elegir el producto sin la ayuda de un vendedor que le responda. Aunque para esto último podríamos quizá incluir un chat en vivo en nuestra tienda, si es que tenemos capacidad para atenderlo. Los gestores de contenidos, como Prestashop o WooCommerce de WordPress disponen de estos módulos o plugins.

Seamos creativos y hagamos pruebas. Los errores nos ayudarán a mejorar

Este post es el resumen de mi participación en el segundo programa de Café Digital sobre e-Commerce, que podéis leer aquí o escuchar el podcast completo.

El pequeño comerciante frente a las Redes Sociales. La importancia del contenido.

Estos días varios pequeños comerciantes de diferentes sectores me han consultado, ya que se están planteando el uso de redes sociales para sus negocios.

Con frecuencia, el primer freno que encuentran es que no están habituados a manejar las redes a nivel personal. Esto les hace sentirse en franca desventaja frente a otras personas con las que se comparan y que sí lo hacen.

“Tengo que ponerme con esto de las Redes, pero no tengo ni idea, y no sé por dónde empezar. Tengo amigos que usan Facebook y se manejan de maravilla, pero yo soy muy torpe”. – Dicen, por ejemplo.

Seguramente daría menos miedo atreverse si pensamos que las redes sociales son un canal de comunicación y de interacción con otros. Entonces, en realidad, solo hay que pensar en conversar. Y eso lo hacemos todos ¿verdad?

Otra de las dificultades que se añaden a su falta de manejo, es que en realidad no están completamente seguros de que eso sirva para algo. Han oído en todas partes frases como “El que no está en internet, no existe”. Y, en cierto modo, tienen miedo de que sea verdad. Por eso piensan que, antes o después, tendrán que tener una página web y  perfiles, al menos, en las redes sociales más conocidas.

A mí en estos casos me gusta decir una frase parecida, pero que le aporta al asunto un matiz muy diferente. “Si no estás en internet, no existes… en internet”. Y, por supuesto, no es que piense que no deben estar, sino que no estoy de acuerdo en que sea una obligación y un seguro de éxito. No se puede generalizar algo que ha funcionado muy bien solo para algunos y que, sobre todo, requiere un esfuerzo que muchas veces no se tiene en consideración.

Cada negocio tiene unas características que lo hacen diferente de los demás, empezando por el entorno físico en que se encuentran, el sector de actividad, los productos que comercializan, o los vendedores que atienden a los clientes, por mencionar algunos. Por supuesto, y como factor más importe, la clientela habitual, y potencial. En mi opinión no hay que estar en Internet para existir, sino para que nuestro negocio no pierda las oportunidades que el uso del Social Media puede ofrecer. Y esto ha de hacerse de manera profesional para conseguir resultados reales.

Otra barrera bastante limitante para lanzarse definitivamente al mundo online es la falta de discurso: “Muy bien, empiezo a abrir perfiles en las redes y, luego, ¿qué digo?”. – Es la pregunta más común.

Creen que tienen que dar información sobre su negocio, como los horarios, o el mapa de situación del local, o sobre los productos que ofrecen, y poco más. –“Y una vez dicho esto, ¿qué más queda?”. Pero muy pocos piensan lo qué a sus clientes les interesaría saber, en realidad. En este momento es cuando empezamos a hablar de contenido.

“¿Has pensado en contar lo que ocurre en este establecimiento?”. –Les digo yo. “Durante todo el día están entrando aquí personas que preguntan dudas, que quieren soluciones para sus problemas, o que te cuentan cosas”. –Y no solo eso. “¿Cuántas anécdotas divertidas has vivido durante todos los años que la tienda está abierta? ¿No te gustaría comentar todo eso con tus clientes y que os podáis reír juntos?”.

Es que en las tiendas “pasan cosas”. Y ahí tenemos una fuente inmensa de contenido, sin olvidarnos, por supuesto, de esa información práctica para los clientes que mencionábamos antes.

Aquí es donde tenemos que introducir otro concepto: la estrategia. Por muy pequeño que sea el negocio, es necesaria una estrategia. Es decir, saber de antemano qué clase de empresa queremos ser para nuestros clientes, ¿Quiénes son éstos? ¿Qué necesitan? ¿Cómo podemos solucionar aquellas necesidades que plantean? Esta estrategia nos hará marcarnos unos objetivos a conseguir, de este modo trabajaremos con una meta y adecuaremos nuestras acciones para lograrla.

Esto incluye las Redes Sociales, para las cuales también hay que definir una estrategia y planificar el contenido que la marca compartirá en ellas. –No hay que olvidar que no es necesario ser una empresa multinacional conocida en todo el mundo para tener una marca. Una PYME también tiene su marca. Y ésta es la que debemos conseguir que nuestros clientes sientan suya. Debemos construir una comunidad de la que se sientan orgullosos de formar parte.

En resumen:

  • Ante las dudas y el desconocimiento, confiar en un profesional del Marketing Digital para iniciarse y que gestione adecuadamente nuestras redes.
  • Ante la desconfianza en el resultado del trabajo en redes, saber que éstos no se obtienen inmediatamente, sino que hay que dar tiempo a la construcción de nuestra comunidad y a la difusión de nuestros contenidos.
  • Ante el miedo al mundo desconocido de internet, atrevimiento. Las nuevas generaciones empujan con fuerza y no podemos quedarnos atrás, sino ser capaces de guiarlas.
  • Ante la falta de discurso, la construcción de una buena estrategia de contenidos que empiece en la web y continúe en las redes sociales.

Nadie puede asegurar un éxito rotundo, pero al menos las Redes Sociales se habrán convertido en nuestras aliadas.